martes, 2 de septiembre de 2014

El avance del bilingüismo toma impulso en Murcia

Más de 28.500 alumnos de Primaria estudiarán en español e inglés

Europa Press 20/08/2014
Más de 28.500 alumnos de Primaria de la Región cursarán sus estudios en español e inglés el próximo año escolar dentro de la iniciativa '+Idiomas' de la Consejería de Educación, Cultura y Universidades. En concreto, 11.000 lo harán por primera vez, 4.000 de ellos en uno de los 79 colegios que se incorporan al programa bilingüe en el curso 2014-2015, según han informado fuentes del Gobierno regional en un comunicado de prensa.
   Con la incorporación de estos centros de Infantil y Primaria, son 222 los que ofrecen esta enseñanza cada día más demandada por las familias y el conjunto de la sociedad. El consejero de Educación, Cultura y Universidades, Pedro Antonio Sánchez, ha señalado este miércoles que "por primera vez hemos abierto al conjunto de los colegios la posibilidad de incorporarse al programa bilingüe en Primaria, si así lo decidía su comunidad educativa y contaba con los docentes.
   Esta propuesta de la iniciativa '+Idiomas' ha tenido una "gran acogida con un incremento del 55 por ciento, y el próximo curso casi la mitad de los centros de Primaria ofrecen la modalidad bilingüe, un objetivo que nos propusimos en dos cursos y ya casi hemos cumplido".
   Asimismo, Sánchez ha afirmado que en el mes de septiembre existe la posibilidad de que más colegios se unan al programa bilingüe y seguir ampliando esta modalidad de enseñanza que ya se puede seguir en 37 municipios. Además, en el 44 por ciento de las localidades de la Región, la mitad o más de sus centros de Primaria son bilingües.
   Así, los municipios con mayor incremento de centros bilingües para el próximo curso son Murcia, con 22 nuevos colegios, y Cartagena con nueve. Alhama de Murcia, Cieza, Jumilla, San Pedro del Pintar y Yecla suman tres; y Albudeite, Lorquí, Ojós, Villanueva del Ríos Segura y Yecla contarán por primera vez con colegios bilingües.
   Por otro lado, el consejero ha asegurado que para facilitar una mayor autonomía a los colegios para adaptar la enseñanza a las características de los alumnos y las demandas de sus familias, este es el primer curso en el que pueden elegir el grado de inmersión en lengua extranjera que ofrecen, dependiendo de las materias que se imparten en inglés.
   Por ello, cinco colegios optaron por la inmersión intensiva, que supone que los alumnos pueden recibir hasta el 80 por ciento de sus clases en inglés; y 93 han optado por la intermedia.
   Uno de estos colegios de grado de inmersión en lengua extranjera intermedia es el CEIP Nuestra Señora de Atocha, que el consejero Pedro Antonio Sánchez ha visitado este miércoles con motivo de la obras de remodelación del centro que está realizando la Consejería de Educación este verano. Este colegio impartirá en inglés, además de las horas dedicadas a Lengua Extranjera, Educación Artística y la asignatura de libre configuración autonómica de Conocimiento Aplicado.

MEJORAS EN CENTROS

   La Consejería de Educación, Cultura y Universidades ejecuta durante este verano una obra de remodelación en el CEIP Nuestra Señora de Atocha que consiste en ampliar el centro con una nueva aula para atender las necesidades de escolarización de esta zona de Murcia.
   Además de esta remodelación, se llevan a cabo obras en nueve centros educativos públicos de la capital como son los colegios Saaverdra Fajardo; La Alboleja; Nuestra Señora de las Maravillas; Nuestra Señora del Paso; Virgen de la Vega; Nicolás Raya; La Cruz; el IES La Flota; y el Conservatorio Profesional de Danza.
   En total, son 35 obras de mejora en centros escolares, con una inversión de más de 616.000 euros y que "contribuyen a generar y mantener 200 empleos directos en empresas de la Región".

 

 

El mapa del cerebro bilingüe

 Aprender dos idiomas de forma simultánea determina la morfología cerebral

El Mundo 24/03/2012
 
El lenguaje no es algo que exista fuera de nosotros, 'vive' en el cerebro. Aprender un solo idioma o dos de forma simultánea conforma unas redes neuronales distintas entre una persona monolingüe y otra bilingüe pero, ¿de qué manera influye esa diferencia? ¿Tienen los políglotas capacidades no comunicativas superiores? ¿Son más listos los niños que hablan dos lenguas? ¿Genera el mismo efecto en el desarrollo aprender castellano y catalán que inglés y japonés?
Existen muchos grupos científicos que están estudiando el proceso de adquisición del lenguaje y cómo las lenguas se organizan en el cerebro. Uno de los más prestigiosos y prolíferos es el denominado BRAINGLOT, integrado por seis grupos en los que trabajan unos 200 investigadores. Se trata de un proyecto español que, desde que se formó hace cuatro años, no ha dejado de publicar resultados interesantes sobre distintos aspectos del bilingüismo, en el área neuropsicológica, funcional y lingüística.
"España es el lugar idóneo para hacer este tipo de investigaciones por diferentes razones. Pocos países, por no decir ninguno, tienen nuestras peculiaridades. Contamos con individuos que utilizan lenguas muy parecidas, como el catalán y el español, y otros muy dispares, como el euskera y el español. También hay población monolingüe. Además, el estatus social y educativo entre ellos es similar y las distancias que los separan son pequeñas", afirma Núria Sebastián-Gallés, doctora en psicología, principal investigadora del grupo Percepción y Adquisición del Discurso de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y coordinadora del proyecto BRAINGLOT.
Entre sus objetivos se encuentran averiguar las bases neuronales del procesamiento del lenguaje en las personas bilingües, conocer las diferencias, positivas y negativas, que esta segunda lengua genera en la mente y saber cuál es el solapamiento que se da entre las redes neuronales con los cambios de tareas no lingüísticas y del lenguaje. Para ello, desde la Universitat Jaume I de Castellón, el grupo de César Ávila, catedrático de Psicología Básica, trabaja en el laboratorio de neuroimagen funcional para conseguir el 'retrato' del cerebro bilingüe.

Flexibilidad cognitiva

"Las personas bilingües utilizan más áreas cerebrales en una tarea lingüística, sobre todo del lado izquierdo del cerebro (el relacionado con el lenguaje) y de algunas del derecho. Es un procesamiento menos eficiente pero no menos eficaz, es decir, lo hacen igual de bien que los monolingües pero para ello necesitan emplear más áreas de su cerebro. Esto podría significar algún tipo de pequeñísimo enlentecimiento a la hora de manejar el lenguaje. Pero la parte positiva es que los bilingües tempranos al pasarse todo el día cambiando de lenguaje, tienen entrenadas capacidades cognitivas no lingüísticas, en concreto en las funciones ejecutivas, que sirven para adaptarse a los cambios de tareas variadas. Se podría decir que en estas tareas son mejores. Nosotros aportamos la base visual de por qué son más eficaces y hemos visto que es porque utilizan otras áreas cerebrales distintas a los monolingües", apunta Ávila.
Ellen Bialystok y Michelle Martin, dos expertas en bilingüismo, explican en un artículo, publicado 2004 en la revista 'Developmental Science', que "el bilingüismo precoz modifica y mejora en los niños el desarrollo del control de la atención mientras que tiene poco impacto en cómo se analizan las representaciones". Pero, como recoge en otro trabajo publicado hace dos años en la revista de la 'Asociación para la Ciencia Psicológica', "las personas que hablan dos idiomas tienen menor competencia en el lenguaje formal".
Como apunta Albert Costa, coordinador del grupo de Investigación en Producción del Habla y Bilingüismo, de la Universitat Pompeu Fabra, y también integrante del proyecto español, "son las dos caras de una moneda. A la hora de producir lenguas parece que los bilingües son más lentos y tienen con más frecuencia una mayor dificultad para encontrar la palabra deseada, es lo que se denomina tener la palabra en la punta de la lengua. Además, poseen un menor vocabulario, aunque cuando se tienen en cuenta las dos lenguas el número de palabras que conocen es superior en comparación con una persona monolingüe. Pero esto es algo lógico, es como quien juega sólo al tenis y el que juega al tenis y al pádel, el primero será mejor en tenis pero el segundo sabrá manejarse en los dos juegos", explica.
Las divergencias en la flexibilidad cognitiva no son "diferencias brutales, si no todo el mundo estaría dominado por los bilingües. En cuanto al manejo del lenguaje, esa mayor lentitud a la hora de encontrar la palabra correcta es de milésimas de segundo, mientras la persona habla no se nota que tiene otras lenguas tocándole las narices y que su cerebro tiene que estar eligiendo constantemente el idioma con el que tiene que hablar", señala Sebastián-Gallés.

El lenguaje en los bebés y en los ancianos

Lo que sí que parece es que las ventajas del bilingüismo se notan más en los niños pequeños y en los ancianos. "El área prefrontal es la parte del cerebro que se termina de desarrollar más tarde en la vida, lo hace en la adolescencia tardía, y es de las primeras que se nos fastidia, entre los 30 y 40 años. Como los bilingües la tienen más entrenada, eso hace que se les acelere el desarrollo y parece que previene o frena la aparición de los síntomas de deterioro", detalla esta psicóloga. Aunque como apunta Costa, "hay que ir con cuidado en relación con las demencias, porque hay pocos estudios sobre el tema.
'Utilizar dos idiomas contribuye al concepto de reserva cognitiva'
Parece que la gimnasia mental de aprender y utilizar dos idiomas contribuye al concepto de reserva cognitiva, es decir, que a igualdad de daño cerebral en una demencia o en el Alzheimer hay gente que tiene menos síntomas. Ojalá hubiera más datos en este sentido. En España se podría hacer un estudio epidemiológico serio, pero como el bilingüismo es un tema sensible políticamente hablando no hay interés en este sentido".
Otra rama de investigación es aquella destinada a conocer las diferencias que se dan a una edad muy temprana. "Nosotros no trabajamos mucho con bebés, pero sí hay estudios sobre el tema. Se sabe que en los primeros meses no se puede distinguir entre dos lenguas pero, a los cuatro meses, un niño sí puede diferenciar entre catalán y castellano. También, a los ocho meses, los bebés bilingües pueden notar las diferencias, por ejemplo, entre español y francés, simplemente viendo dos personas hablar, sin escucharlas, mientras que un monolingüe es incapaz de hacerlo", afirma Sebastián-Gallés.
En sus trabajos, también han comprobado, mediante resonancia magnética funcional, que aunque uno aprenda dos lenguas desde el nacimiento, siempre hay una que va a funcionar como dominante, y que será aquella a la que más esté expuesto el bebé (normalmente la lengua de la madre). "Esto sólo se ve con técnicas muy finas, porque hay diferencias muy pequeñas, tanto que la propia persona no se da cuenta de que maneja mejor una que otra", aclara esta psicóloga.

El aprendizaje de una segunda lengua

Además de llegar a entender los beneficios que genera el bilingüismo en la función ejecutiva, otra rama de estudio del proyecto BRAINGLOT es conocer por qué cuesta tanto aprender un segundo idioma pasada una edad. "Nuestra tarea es investigar, qué cosas que son distintas de una lengua a otra son las que van a ser más fáciles de aprender y cuáles más difíciles", explica Itziar Laka, profesora de lingüística de la Universidad del País Vasco e investigadora principal Elebilab, grupo que forma parte del proyecto.
'Todo el retrato completo nos hace comprender mejor la naturaleza del lenguaje'
Esta experta analiza las señales cerebrales de las personas cuando escuchan en un idioma algo mal (cuando se produce una violación sintáctica) y su manera en que el cerebro codifica eso. "Hay una cosa que la gente no se da cuenta: Se cree que el lenguaje es algo cultural pero no es así, es una función cognitiva. Si la segunda lengua es muy distinta, el patrón cerebral será diferente en una persona bilingüe que en una nativa. Pero también estudiamos qué aspectos de la lengua están representados de la misma manera en el cerebro de los dos", aclara.
Laka insiste en que la información que se consigue estudiando el cerebro de una persona que habla dos idiomas es mucho más rica que la que se logra analizando el de alguien nativo. "Todo el retrato completo nos hace comprender mejor la naturaleza del lenguaje", afirma. Esta especialista evalúa a personas de unos veintitantos años que aprendieron euskera con cuatro o cinco años. "Pensábamos que no íbamos a encontrar diferencias entre ellos y los nativos, pero no ha sido así. A los cuatro años, la primera lengua ya ha ocupado un espacio prioritario en el cerebro, y la segunda tiene que luchar por su espacio".
Pero también se sabe que como se realiza menos esfuerzo con el primer idioma, el tejido cerebral implicado en su uso es menor. De hecho, varios estudios muestran que existen diferencias en la densidad de materia blanca entre las personas bilingües y las que sólo hablan un idioma. "A mayor mielina mayor rapidez de procesamiento. Los cambios no sólo son funcionales sino estructurales. Lo importante es determinar que un aprendizaje externo conforma una morfología cerebral", señala Costa.
El grupo vasco también analiza el efecto que tiene la ergatividad, es decir, "el euskera como las lenguas mayas, el georgiano o el tibetano, es una lengua ergativa y tiene una manera de marcar los sujetos y los objetos distinta a la de las lenguas nominativas como son todas las latinas. Esto se ha considerado una división psicológica. También miramos aspectos como la concordancia verbal que en castellano sólo es con el sujeto, mientras que en euskera es con el sujeto, el objeto y el dativo. Y ahí vemos que cuando tienes concordancia en tu lengua nativa, puedes usar ese recurso para la segunda lengua".

 Ilustración: Luis Parejo

Un aprendizaje individual

En definitiva, lo que pretenden estos investigadores es hacer un mapa de las cosas que son distintas en la lengua y, cuando ésta no es nativa, cómo se representa en el cerebro. "Hemos intentando completar el mapa en la franja de los cuatro-cinco años para saber cómo se va colocando la segunda lengua en el cerebro cuando se aprende a esa edad. Pretendemos tener una base empírica sólida y seria de qué cosas son difíciles y fáciles para aprender una lengua", explica Laka.
"Mientras en las lenguas nativas todos somos igual de buenos, sólo hay diferencias por la educación, en las segundas lenguas no todo el mundo es igual. Hay evidencias que sugieren que determinadas maneras de aprender una lengua son más validas para unas personas que para otras. Quizás en un futuro podamos predecir, según el tipo de persona que seas, la manera de aprendizaje que requieres", aventura Laka.
Porque un objetivo a largo plazo es que este conocimiento sirva para ayudar a aprender una segunda lengua de manera más eficiente. "Pero esto sólo se podrá hacer cuando sepamos mucho más sobre este tema", explica esta investigadora que también señala la falta de recursos a un año vista. "El proyecto nació con el compromiso político de que los recursos que íbamos a tener no se iban a terminar finalizados los cinco años, sino que tendría continuidad. Pero eso ha cambiado. Es verdad que la situación económica también lo ha hecho, pero es una pena que en un país ideal para estudiar el bilingüismo no se pueda hacer. No es un problema de recursos humanos sino de estabilidad e infraestructura para hacer ciencia".

La enseñanza de inglés y las secciones bilingües

  • 23 colegios de Primaria y 10 de ESO se han enrolado en este programa, que comenzó a funcionar en 2006



Los expertos constatan que empezar a aprender un segundo idioma a una temprana edad es ventajoso, argumentando además que todos los niños tienen la capacidad cerebral idónea para ello en los primeros años de vida. El objetivo es dominar el idioma materno y ese segundo idioma, en la mayoría de los casos el Inglés, al alcanzar la edad adulta. Las familias, muy conscientes de esta necesidad, hacen de este aprendizaje casi una obligación. Yes también una práctica muy extendida en la enseñanza obligatoria de los centros educativos, evidenciando que aprender Inglés ya no es cosa de salir al extranjero.
Algunos centros lo están haciendo incluso con más hincapié a través de las secciones bilingües, que comenzaron a funcionar en 2006 en los colegios Marqués de Santillana y Modesto Lafuente de la capital, y en el centro San Gregorio de Aguilar de Campoo, y que para el próximo curso hará que sean 23 los centros de Primaria y 10 los de Secundaria los que tengan este programa implantado.
La cifra se eleva hasta 33 a raíz de la incorporación para este próximo curso de los colegios Santo Ángel y Santa Clara de Asís, que incorporan la sección bilingüe en Secundaria después de años de trabajo en Primaria, y de los institutos Virgen de la Calle y Santa María la Real. En el último curso han sido el instituto Trinidad Arroyo, el colegio Marista y el Blanca de Castilla de Palencia, y el centro Nuestra Señora de la Piedad de Herrera de Pisuerga los que lo han establecido.

El proyecto bilingüe se implanta cada año de forma progresiva en cada etapa educativa, desde el primer curso de Primaria, y el total de horas impartidas en Inglés no puede superar el 50% del horario total. Cada centro tiene la libertad de elegir la materia curricular que se va a impartir en Inglés, aunque coincide en la mayoría de los casos en que es Geografía e Historia en los institutos, y Conocimiento del Medio, en Educación Primaria.
No obstante, algunos de los requisitos que se exigen para autorizar secciones bilingües son la presentación de un proyecto y la acreditación lingüística del profesorado que impartirá las clases en el idioma solicitado, así como fijar un mínimo de dos disciplinas no lingüísticas y un máximo de tres en el idioma elegido, sin que el total de las materias impartidas en dicho idioma supere el 50% del horario de los escolares.
Con el fin de facilitar a los centros la implantación de este modelo de enseñanza, la Consejería de Educación presta servicios de apoyo como la incorporación de auxiliares de conversación y la formación de los docentes. Precisamente, en cuanto al profesorado que imparte las materias en Inglés –se han escuchado reivindicaciones de los padres para que fuera nativo–, se ha incrementado el nivel. Desde el próximo curso será necesario que estos docentes cuenten con el perfil B2 (y no B1 como hasta ahora), que es el que se obtiene al terminar el nivel avanzado de la Escuela Oficial de Idiomas. Además, para que los docentes puedan aumentar ese perfil, se han convocado cursos de formación.
Paralelamente a la autorización de las secciones bilingües, la Consejería de Educación ha garantizado la continuidad del programa bilingüe asociado al convenio del Ministerio de Educación Cultura y Deporte ‘British Council’ en ocho institutos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de la zona rural de Castilla y León, entre ellos Guardo, cuya pervivencia estuvo en la cuerda floja el curso pasado. El programa ‘British Council’ –que imparten 37 centros de la comunidad para el próximo curso, cuatro de ellos en Palencia– es el precursor del bilingüismo en Castilla y León y fue implantado antes de las transferencias educativas del Ministerio de Educación a la Junta. 


Do you speak English

Do you speak English?

Numerosas investigaciones concluyen que el aprendizaje de idiomas y el bilingüismo van más allá de ser una cuestión académica o laboral

31-08-2014 La opinión de Zamora.TuentiMeneame



Numerosos estudios demuestran que el bilingüismo y el aprendizaje de varios idiomas no son única y exclusivamente una cuestión académica, una habilidad más para acceder a un puesto de trabajo o viajar y comunicarse con mayor o menor soltura por el extranjero.

Pues científicos del University College de Londres detectaron, tras realizar un estudio a 105 personas de las que 80 eran bilingües, que saber un idioma distinto a la lengua madre de cada cual transforma de manera positiva la estructura del cerebro, en particular el área que se dedica a procesar la información y este hecho da como resultado la mejora de la plasticidad cerebral que potencia el aprendizaje y la memoria.

Aumento de la materia gris

También, un estudio científico llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Lund, en Uppsala, una ciudad al norte de Estocolmo, reveló que el aprender idiomas aumenta la materia gris.

El experimento consistió en la selección de dos tipos de estudiantes, unos eran los reclutas de la Academia de Traductores de las Fuerzas Armadas de Suecia, es decir, gente con facilidad para los idiomas, pero que tuvieron que aprender lenguas totalmente desconocidas; y el otro grupo lo conformaban alumnos sin relación directa con el aprendizaje de idiomas, pero que eran buenos estudiantes y poseían una gran capacidad de trabajo.

Durante los trece meses los participantes en el estudio se dedicaron a aprender idiomas como el ruso, el árabe o el dari (dialecto del persa), y, además, el experimento exigía dedicar todo el día al aprendizaje de estos idiomas.

El resultado fue que los participantes terminaron por hablar con fluidez idiomas sobre los que no tenían ningún conocimiento y, ciertas partes del cerebro, como el hipocampo (relacionado con el aprendizaje y la orientación espacial) y varias regiones de la corteza cerebral habían aumentado de tamaño.

Cerebro en buena forma

Por otro lado, ya en 2010, la Universidad de York en Toronto, Canadá y con la investigadora Ellen Bialystok a la cabeza demostró que la enfermedad de Alzheimer tiene un desarrollo más tardío en personas bilingües o multilingües.

Así, esta investigación se llevó a cabo, por un lado, con 102 pacientes de alzhéimer y bilingües, y, por otro, con 109 personas con esta misma dolencia, pero que eran monolingües. Las conclusiones demostraron que a los individuos bilingües se les había detectado el alzhéimer, como media, cuatro años después que a los monolingües, según se publicó en la revista «Neorology».